Publican historia de 'un gorila'
Dibuja a los gorilas porque le evocan a los hombres en un mundo que no es el suyo. Así publicó en 1983 Gorilas, un libro ilustrado sobre una niña que va con un gorila al parque, al zoológico y al cine, todo eso que ella no ha podido hacer con su padre. Después, cuando Anthony Browne promocionaba el libro, un gorila le clavó sus dientes en la pierna, mucho tiempo, hasta que el animal se aburrió y él pudo soltarse.
Pero Browne siguió pintando gorilas. Los pinta por tres motivos, según escribe en su nuevo libro, Jugar el juego de las formas (FCE): porque son criaturas fascinantes de observar; porque se parecen mucho a la gente -"si los miro suficientemente tiempo me parece como si hubiera otro ser humano dentro devolviéndome la mirada"-, y porque le recuerdan a su padre, un soldado y boxeador alto, grande e imponente que a veces leía poemas. Anthony Browne, ganador del premio Hans Christian Andersen, el Nobel de las letras infantiles, realiza en su libro una retrospectiva de su vida y de su obra.
Otro de sus personajes, el más parecido a él mismo, según acepta, es un tímido chimpancé, Willy. Es el protagonista de Willy el campeón, Willy el soñador, Willy el tímido, Willy el mago y Willy y Hugo, entre otros. También aquí el personaje está en desventaja.
"Willy enfrenta la vida como un niño, es un chimpancé en un mundo de Gorilas; los gorilas son más grandes, más fuertes y más importantes que él", escribe el autor británico. En la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara, dijo: "Lo que quiero es decirle a los niños, de manera sutil y amable: cualquier cosa que tengas, no estás solo".
Jugar el juego de las formas lo escribió junto con su hijo Joe Browne. Anthony buscó evitar ser él quien decidiera los temas a narrar, así que respondió a su hijo sobre su vida y su trabajo y después lo redactaron.
Anthony Browne recuerda desde su primer juego -lanzar una pelota a una escalera y ver cómo bajaba-, y su afición por el rugby, hasta sus clases de Bellas Artes en Manchester, también su trabajo como dibujante de operaciones en un hospital y de ilustrador de tarjetas de felicitaciones, su primer álbum ilustrado, A través del espejo mágico, de 1976, y después describe, una a una, la realización de sus once libros, plagados todos de formas ocultas y referencias a grandes pintores, sobre los que ofrece las claves.
"Al ser un libro casi autobiográfico, su relato se vive como un acercamiento cálido y honesto a lo que el autor valora de su propio trabajo y del camino que sigue transitando como artista del libro-álbum y como ser humano", escribió en la Gaceta del FCE, la ilustradora argentina Isol.
Anthony Browne también comparte algunos mensajes que ha recibido de algunos niños: "Querido Anthony Browne: ¿Willy es una persona real o lo inventaste tú?".
La historia de Browne
Este libro es una retrospectiva ilustrada de su vida y obra.
· Dibujo de Browne mientras trabajaba como ilustrador de operaciones quirúrgicas.
· Aspecto del libro "Cambios", una historia acerca de la llegada de un nuevo miembro a la familia.
· En su obra no cesa de hacer referencias a los grandes pintores de la historia.
· Ilustración del libro "Mi padre", el autor escribe que los gorilas le recuerdan a su padre.
